¿Pero podré volver a verte y resignarme? ¿Cómo lograré vencer el impulso que impele a acercarme? ¿Acaso debería dejar de soñarte? ¿Bastaría parar de imaginarte, intentar olvidarte? O, mejor, ¿tratar simplemente de sobrellevarte hasta que la costumbre te vuelva aburrida y, poco a poco empolvada por el pasar de lo cotidiano, casi irreconocible? ¿Sería eso posible?
A Delicacy / Greg Howe
Esa y también Seemann (no podía faltar). En realidad, hay muchísimas canciones y melodías que bien podría dedicarte, tantas como aquellas que me hacen pensar en ti (y que desde fechas no muy lejanas, se han mostrado extremadamente frecuentes). Supongo que no me atreveré a hacerlo, al menos en un buen y prolongado rato, tan largo como la última esperanza viva resista el paso del tiempo. Ni te dedicaré rolas ni te buscaré en el largo rato. ¿Pero podré? Pero debo intentarlo: salir de la tentación que por ti me mata y que me ha llevado a un callejón sin salida: he terminado enamorándome de ti.
Es triste renunciar a ti, querida J.
No comments:
Post a Comment