November 14, 2010

Where the Wild Things Are
by Maurice Sendak

The night Max wore his wolf suit and made mischief of one kind
and another
his mother called him "WILD THING!"
and Max said "I'LL EAT YOU UP!"
so he was sent to bed without eating anything.
That very night in Max's room a forest grew
and grew...
and grew until his ceiling hung with vines
and the walls became the world all around
and an ocean tumbled by with a private float for Max
and he sailed off through night and day
and in and out of weeks
and almost over a year
to where the wild things are.
And when he came to the place where the wild things are
they roared their terrible roars and gnashed their therrible teeth
and rolled their terrible eyes and showed their terrible claws
till Max said "BE STILL!"
and tamed them with the magic trick
of staring into all their yellow eyes without blinking once
and they were frightened and called him the most wild thing of all
and made him king of all wild things.
"And now," cried Max, "let the wild rumpus start!"
"Now stop!" Max said and sent the wild whings off to bed
without their supper. And Max the king of all wild things was lonely
and wanted to be where someone loved him best of all.
Then all around from far away across the world
he smelled good things to eat
so he gave up being king of where the wild things are.
But the wild things cried, "Oh please don't go-
we'll eat you up-we love you so!"
And Max said, "No!"
The wild things roared their terrible roars and gnashed their terrible teeth
and rolled their terrible eyes and showed their terrible claws
but Max stepped into his private boat and waved good-bye
and sailed back over a year
and in and out of weeks
and through a day
and into the night of his very own room
where he found his supper waiting for him
and it was still hot.

November 02, 2010

¿Es normal sentirse triste en una tarde tan oscura? El sol apenas se fue y ninguna estrella se asoma todavía cuando ya han pasado de ida y vuelta varias veces todos aquellos eventos que recuerdo como errores, como decisiones equivocadas que hubiera sido mejor no tomar, como meteduras de pata que, aparte de joder el pedacito de vida propio de su dominio, terminaron también metiéndose hasta mucho tiempo después, hasta ahora que otra vez aparecen repentinamente en forma de cascada. No hay tiempo de respirar entre uno y otro, los recuerdos llegan sin parar. Y de la misma manera que yo aquí, tirado en la cama sin esperanza ni consuelo, debo de parecer absurdo a los ojos de cualquier tercero, a mí mismo me parece idiota la manera en cómo comenzó todo esto.
Pero así sucede con las grandes, medianas y pequeñas cosas, y hasta con las insignificantes. Trascendentes o inútiles, generalmente todas tienen el mismo comienzo incierto que podría rastrearse hasta una contingencia cotidiana que, por cotidiana, casi siempre pasa inadvertida, disfrazada como hábito o rutina, y que a veces da la impresión de que sólo yo percibo. Como fuera, todo esto comenzó de una manera idiota y el punto es que se ha convertido en desastre. No sé cómo, no sé por qué, y mucho menos entiendo qué sería bueno hacer. Me siento perdido, como un cavernícola desorientado esforzándose en vano por comprender algo del mundo que le rodea y en el que ha gastado la totalidad de su vida, sin conseguir resultados.

October 30, 2010

Let me tell you why you're here. You're here because you know something. What you know you can't explain, but you feel it. You felt it your entire life, that there's something wrong with the world. You don't know what it is, but it's there, like a splinter in your mind, driving you mad. It is this feeling that has brought you to me.

October 18, 2010

Raro

Es tan raro...

Apenas te conozco, eso es cierto, y con ello me refiero a que apenas comenzamos a tratarnos de manera más cercana (¿que qué?), pues ya la vida había tenido oportunidad de ponernos en contacto desde algunos años atrás, aunque por aquel entonces las cosas no eran lo que son y en aquellos primeros encuentros ninguno pasó de la periferia del otro.
Y quién sabe si ahora hemos pasado; el hecho es que de un tiempo para acá, por circunstancias de la vida (como todo), nos hemos acercado.
Y ha sido tan raro...
Porque hay algo que simplemente no deja que el clic definitivo ocurra (aunque antes quizá habría que pensar en buenas razones para que tuviera que ocurrir). Un halo de desconfianza todavía se filtra entre nosotros y ocasionalmente provoca silencios incómodos que entorpecen las charlas en los momentos menos oportunos que terminamos resolviendo por medio de miradas que no dicen mucho pero más que suficiente para liberarnos momentáneamente del otro, hasta que alguna otra razón para hablar surge y animados comenzamos un nuevo intento que (con cierta probabilidad) fracasa de nuevo.
¿Qué será?
He pensado en varias razones, pero ninguna me convence del todo. En realidad es difícil convencerme de algo en una situación tan ambigua, pero la tentación inevitable por buscar relaciones causales a todo como quiera se manifiesta y bueno, en los ratos libres termino por hilar una serie de explicaciones de arquitectura exótica pero totalmente infuncionales en términos prácticos... consecuencias del debraye.
¿Para qué sirve saberlo?
Creo que para nada. Y no es que desprecie el problema como consecuencia del desprecio de la relación que llevamos, pues el último no existe. Más bien acepto mi incapacidad para hallar la respuesta aquélla, y también que no tengo de idea de qué haría en caso de encontrarla. Supongo que las cosas no cambiarían en ninguno de ambos casos (aunque uno nunca sabe, ya sé), así que no veo la razón para buscar por ese lado.
Es raro.

September 26, 2010

¡Guardias!

Imagínate que justo en este momento está pasando por encima de nosotros uno de esos satélites que andan tomando fotos y videos del mundo a todas horas, y nos enfoca. Nos toma en video como parte de su rutina, y después el archivo es agregado a una de esas bases de datos internacionales. Un día que algún usuario ocioso nos encuentra, le parecemos graciosos y decide hacer una presentación y subirla a internet. Al principio sólo la ven tres o cuatro de los amigos de aquel anónimo impertinente, pero con el tiempo se empieza a difundir y pronto se convierte en uno de los videos más vistos del país gracias a un forward masivo de esos que llegan a todos los que tengan una cuenta de correo electrónico.
El asunto alcanza tal fama que todos nuestros cercanos lo ven, y a pesar de la cara difuminada nos reconocen por la ropa y la escena. Inevitablemente llega a nuestros padres, justo para el tiempo en que el video ha alcanzado en fama a de la La Caída de Edgar. Nos convertimos en estrellas de la noche a la mañana rodeados por el ambiente de caos correspondiente.
Después de algunas entrevistas en TV, a algún productor de Emperador se le ocurre que sería buena idea ponernos en la típica escena de los guardias, y faltos de dinero decidimos tomar parte.

Policías: -A ver jóvenes, no pueden estar aquí.
Nosotros: -¡Guardias!
Guardias: -¡Ordene Emperador!


September 24, 2010

Te das cuenta de que no hay algo que va mal, sino que son miles los huecos y los problemas a los que valdría dedicar la vida.

Comprendes que eres parte del mundo y poco a poco comienzas a pensar a escala global, pero sintiéndote diminuto.

Tuviste la fortuna de echar un vistazo a la historia; te sientes más pequeño todavía.

Pero de pronto, cuando después de algunos periódicos y revistas, libros, artículos, reportajes, entrevistas, programas de radio y televisión, y algunas clases y charlas con maestros, compañeros y amigos, un par de piezas que antes se antojaban distantes e inconexas hacen un "clic" repentino y ensamblan, entiendes que puedes aprender, como tantos otros han hecho, y nace en ti la esperanza y el deseo insaciable de continuar buscando conexiones, ya para solucionar alguno, ya para que alguien más lo haga.

September 15, 2010

El gato encerrado

Últimamente da la impresión de que aquí hay gato encerrado.

Por un lado he terminado enamorándome de ti. ¿Y qué quiere decir? Quiere decir que, aparte de quererte como loco y pensarte todo el día, gasto mis tardes, mañanas y noches ideando la manera de descifrar el acertijo y hallar al fin la ruta a tu confianza y corazón. Pienso en cosas interesantes para platicar o en chistes idiotas que nunca me animo a contarte, intento sorprenderte lo mismo con las noticias de la mañana que con el último dato posmoderno hallado en la red, y no pierdo oportunidad para imaginar cómo sería todo si algún día hallara la fórmula correcta y, cual Arquímedes contemporáneo, tuviera al fin razón suficiente para gritar un estruendoso "¡eureka!" en medio de la ducha matutina. Todo con el único propósito de que tu compañía nunca termine, porque ya no basta verte diario, ya te extraño tan pronto nos despedimos. Y no importa tampoco cuán largo haya sido nuestro último encuentro o agotadora la discusión, siempre quiero más.
Vivo con ganas de ti, y añoro estar contigo cada instante que trascurre.

Pero por el otro, poco a poco comienzo a sentir que me encuentro solo y dentro de un callejón sin salida. Si bien nunca fueron claras, ahora tus intenciones son prácticamente indescifrables, y por más seso que queme y atención que ponga, ha llegado el punto en el que debo admitir que no tengo ni idea de qué quieres conmigo, si acaso quieres algo. En medio de tal incertidumbre es difícil decidir qué hacer, porque si bien el cariño que por ti siento me impulsa a continuar buscando aquellas respuestas con la panza llena de mariposas, o de luciérnagas, el miedo a perderlo funciona en sentido contrario, y hasta ahora ha conseguido frenarme y hacerme contener la pregunta fundamental en cualquiera de sus posibles modalidades.

El gato está encerrado, como podrás darte cuenta, y al parecer todavía no encuentra la palanca que lo ha de liberar. El gato se sabe encerrado, como buen gato que ha estado fuera de la caja en otras ocasiones, y lleva tanto tiempo así que comienza a hartarse del encierro. Pero eso no importa porque su condición de prisionero obedece a razones que se encuentran más allá de su voluntad, de lo contrario no tendría caso llamarle encierro, y así el hartazgo continúe, el gato está condenado a morir dentro a menos que encuentre la palanca y la mueva en la dirección correcta.

¿Pero por qué no encuentra el gato la palanca? ¿Porque no ha buscado suficiente, o porque simplemente no existe?

September 10, 2010

No puedo hablar.
No puedo escribir.
Ya no hay muchas certezas a las que valga la pena dedicar algunas líneas.

No sé gran cosa.

Puedo caminar.
Me gusta caminar.

Todavía no hay certezas que valgan la pena.

Y las únicas que se asoman próximamente probables amenazan con retratar mi vida como un cubo de 30 por 30 por 30 (aprox.) dentro del cual una rata blanca palanquea.


Necesito dormir.






August 01, 2010

Pienso en ti. Te recuerdo y te imagino y me pregunto qué harás en este momento escurridizo una y otra vez. Desde hace algún tiempo te has vuelto inevitable: blanco y negro, águila y sol, cinco pasos de la cama a la puerta y otros seis hasta la ducha, café (crema y azúcar sólo en caso de emergencia), lo mismo durante la cena que atrapado en el tráfico matutino o mientras el reloj marca las doce pero sin mostrar síntomas de escurrimiento, en inglés o español, pero principalmente en el poco ruso que sólo toma la forma de algunos apellidos famosos y una que otra vez de símbolos confusos extrañamente dispuestos en webs halladas accidentalmente. Coyoacán. Barcos de papel. El polvo de mi cuarto y su ausencia, y hasta los rincones que ni siquiera yo conozco o que he visto raramente, que escapan a los ojos por ubicarse detrás de los espejos, y lo que ahí se encuentra.
Y no entiendo cómo ha podido pasar ni por qué, pero son preguntas que han dejado de importarme, que han vencido mi resistencia y resistido mis embates, como tú, y que ahora se antojan tan inútiles y carentes de sentido como... ¿como qué? Tampoco importa. En realidad, ya no importan muchas cosas.
Acaso lo único importante, que debe dicha atribución a su capacidad de desviar el curso de mis acciones, habiendo hasta ahora conseguido retrasar la clave, la definitiva, es el miedo que la incertidumbre trae consigo. ¿O debería llamarlo temor? La panza se siente vacía, la garganta se cierra y cuesta respirar, sudo, tiemblo, pienso cada palabra que digo y cada gesto que hago, y ansío tener algo a que sujetarme al voltear hacia abajo desde el trampolín de tres metros.
Tres metros... y eso que nunca me he subido a uno de diez.
Es ese gusano en la nuca que baja por mi espalda y eriza mi piel cuando la sola idea de arrojarme me viene a la cabeza.

July 21, 2010

El demonio

Está claro que busco, ¿pero qué busco? Hay tantas variables a considerar que pensar en una sola combinación de valores resulta engorroso y poco práctico, pero es una tendencia casi inevitable que sigo cada que pienso en la búsqueda.

Y aunque no busque sólo mujeres, las busco, y ellas no escapan a tan cruel y engañosa costumbre: la mujer ideal, que le llaman. ¿Qué sentido tiene imaginarla? ¿No es acaso un poco ingenuo pretender que, de todos los arreglos posibles, yo me encuentro en condiciones de hallar el deseado? ¿Por qué habría de encontrarlo? Y, si acepto que no existe razón para pensar que por el mero hecho de buscar he de hallarlo (lo cual acepto con vehemencia), ¿para qué repasar una y otra vez las condiciones y circunstancias, los hechos y actividades, las características, cualidades y defectos que definen a dicho ser inexistente?

Pasatiempo ocioso que ha mutado hasta convertirse en hábito improductivo, me tiene harto. ¿Cómo hacer para escapar de su dominio?

Quizá resultaría mejor... ¿qué? Al conocer a una chica, ¿no se vuelve necesario compararla con el demonio que he inventado a fin de decidir si me gusta o no? Quizá no lo sea, pero a primera vista parece un paso obligado. Tal vez habría que desechar la idea de establecer dicho valor de atractivo, pues puede ser que desde ahí venga el problema. ¿Pero entonces qué queda?

Lo más extraño y paradójico, independiente al hecho (también invariable) de que el demonio me persigue noche y día, es que al parecer la combinación añorada nunca permanece estable por periodos prolongados, y después cambia sin restricción aparente, pudiendo llegar incluso a oponerse al modelo anterior en cuestión de horas o días en el mejor de los casos. Ello ayudaría a explicar (si es que tal puede considerarse explicación) los cambios súbitos e intempestivos que generalmente han marcado los finales y comienzos de mis relaciones sentimentales más importantes.

¿Estaré condenado a vivir con el demonio? ¿Cómo saberlo, y para qué?
¿Terminaré enamorándome de él? ¿O no vivo ya enamorado y lo que he llamado búsqueda no es más que una serie de intentos infructuosos (debido a la naturaleza cambiante del demonio y de la gente) por hallar lo más parecido al ideal en turno para después hacerles encajar a la fuerza?

¿Podré matarlo?
Y si muere, ¿de quién enamorarse entonces?

July 11, 2010

Hydroponics: 1st. session

Querida V:

He comenzado a escribir estas líneas en medio de la primera sesión del curso de hidroponia. Hasta ahora no se ha hablado mucho sobre la hidroponia de lleno: sólo se han mencionado algunas peculiaridades generales de las plantas y sus ciclos fisiológicos junto con una que otra anécdota que el narrador ha vivido en sus años de experiencia como cultivador hidropónico. Pese a que las tres horas iniciales han sido exclusivamente dedicadas al plano teórico, no han sido aburridas ni poco interesantes. Al parecer el tipo domina la técnica de cultivo que eventualmente suplirá nuestra necesidad de lechuga, jitomate, demás hortalizas, y de planta mágica y maravillosa. Ya te mantendré al tanto de mis avances y proyectos cultivados en medio de materiales inhertes con nutrientes controlados, pero no será ahora, pues no es ello lo que me interesa tratar en esta carta.
Tampoco lo es el efímero entusiasmo que la noticia recién pronunciada por el conferencista (frente a un auditorio de unos 400 ó 500 asientos totalmente atascado, con algunos retardados-entre los que me incluyo-sentados en los pasillos que deben quedar libres previniendo alguna situación de emergencia) ha despertado en el grupo de aprendices:
-Bueno, ahora hagamos un receso breve y regresamos para empezar la parte práctica y, como les decía hace rato, puedan empezar su primer cultivo hidropónico-al parecer ama la palabra-hoy mismo. Nomás regresen rápido porque nos tenemos que ir a las dos.
Al instante se vació el auditorio. Cerca de la mitad dejó sus mochilas en sus asientos y tres o cuatro parejas prefirieron aguantar las ganas de mear, comer, y respirar un poco de aire fresco con tal de vigilar sus lugares personalmente. Y fuimos todavía menos lo oportunistas que, hartos del suelo (tan discordante con esto de la hydroponics), nos quedamos dentro del recinto para apañar alguno de los asientos abandonados.
Justo ahora vuelve el resto para reiniciar la sesión; haré una pausa en mi escritura porque fingiré estar dormido para evitar reclamos del indeseable y potencialmente ("zzz...") imprudente ex-propietario del asiento.

April 22, 2010

No quiero que sea 29 de Abril, aún cuando muera de ganas por volver al festejo en el Centro Cultural. Zwei Monate früher dein Geburtstag: los 29 de cada mes me traen malos recuerdos.

Tampoco quiero que llegue mi cumpleaños. No me gusta celebrarlo. No me gusta que la gente se reúna alrededor mío y del pastel, que me canten las mañanitas y que griten porras en mi nombre. Mucho menos apagar las estúpidas velitas y cortar ceremoniosamente la primera rebanada. No me gusta tener que esperar hasta que el último invitado se marche para poder irme a dormir. No me gusta que me feliciten, ni que se acuerden siquiera que hace X años nací. Es una fecha importante, desde luego, porque invariablemente me lleva a la reflexión sobre la propia vida y el rumbo que de una u otra manera he seguido, y me permite imaginar nuevas opciones y hasta cambiar todo drásticamente en ocasiones. Es una fecha que sólo disfruto solo. Pero incluso con ello ya no quiero que llegue.

No quiero que llegue el 29 de Abril ni el 14 de Mayo ni el 29 de Junio ni cualquier 29 ni cualquier otro día que abra la posibilidad de salir de la rutina guiados por la voluntad. No quiero que la voluntad de ninguno de los dos cambie, porque también creo que de no cambiar, ya no hay nada común en nuestras vidas: ni los lugares, ni los amigos, ni los viajes, ni nada. Y no es necesario saber si esta nueva situación-que se empieza a hacer añeja, como ocurre cuando el tiempo pasa-es mejor o peor que alguna otra para concluir que la prefiero-paradojas de la vida.

Desaparece ya, maldita sea.


No me gusta enojarme.
No me gusta enojarme contigo.
No me gusta enojarme por ti.
No, no me gusta.

Y me enoja enojarme contigo o por ti, me molesta, me pudre y me jode.

Mejor tiempo fuera hasta que encuentre alguna manera de controlarme; creo que seguir así no tiene mucho caso.

April 16, 2010

La primavera

Amaneció hace un par de horas. Es una cálida y soleada mañana. El pasto es verde, las jacarandas moradas, las flores florecen, los pájaros trinan, y una hormiga junto a un árbol camina. Es primavera.
¿Y a mí qué me importa la primavera? Y si fuera otoño, invierno o verano, o incluso si se distinguiera alguna otra estación en éste u otro año, ¿me importaría acaso?
Los jóvenes humanos sonríen y caminan abrazados, platican y de vez en cuando juntan sus bocas y se besan. ¿Y a mí qué, si con todo y la primavera, los pájaros y las flores, el color del pasto y de las jacarandas, y las actividades matutinas de una hormiga, ninguno de mis brazos rodea tus hombros o tu cadera mientras no caminamos ni juntamos nuestras bocas para besarnos de vez en cuando, dos horas después del amanecer en ésta cálida y soleada mañana?
Como un plátano y lo acompaño con café soluble. No hay peor café que el soluble, y de todo el café soluble del mundo probablemente el peor sea el que reposa a mi lado contenido en y resguardado de la temperatura ambiental por mi termo. Pero es café, y siempre es preferible tener café a no tenerlo. Al menos me ayudará a combatir el sueño en ésta horrible mañana. Horrible y solitaria. Horrible por solitaria...
...quizá mejoraría si estuvieras a mi lado. Pero no estás aquí ni estamos juntos.
Sioux City Sarsaparilla, de Alexi Laiho. Puede que ayude al café en la titánica labor de levantarme el ánimo y los párpados ahora que es primavera. O quizá no. O tal vez no. Otra de tantas incertidumbres tan cotidianas en mi vida como el malestar que me producen, y para cuyo nombramiento mi vocabulario se ha incrementado fenomenalmente durante los últimos meses. El mundo tenía que resultar indeterminado justo ahora que nos tocó vivirlo, ¡joder!
Lo único seguro es que podría soportar este sueño y mal humor todas las mañanas siempre que el desvelo me llevara a conocerte un poco más cada noche, a adentrarme otro poco en el mundo tan distante, desconocido y maravillosamente atractivo que has dejado asomar levementeen estos días de primavera.

March 27, 2010

The dog with the tail between the hind legs

A new method to confront bureaucracy is presented. Its main statment lies on the assumption that, in a vast range of cases, it can be more useful to face up bureaucrats in a passive non-agressive way rather than angry and raising one's voice. This new method, called "the dog with the tail between the hind legs", is guided by a specific problem-solving heuristic easy to explain as well as to learn.
Introduction

Since it appeared, who knows when the hell, bureaucracy has become one of the most problematic issues in modern societies. Men and women from all ages and all over the world have lost slow and endless hours behind full-covered-by-sheets-and-folders desks, and in many of those cases their efforts have been fruitless. Because of the frustration and helplessness caracteristic of these encounters, a huge number of them have usually ended as impassionate and bloodthirsty struggles. Yet the search of better ways to deal with bureaucracy hasn't attracted the attention of research around the world, even though its presence has costed an overwhelming amount of resources.
To date, this search is still incomplete. Given both the importance on finding a more effective and frugal way to treat with, and the personal wish of defeating bureaucrats, I've constructed a semi-structurated method that could help to get better results when confronting some bureaucratic proceedings.

March 21, 2010

Váyanse todos al maldito puto carajo.

March 20, 2010

Sobre la gente

Nada del otro mundo, sólo la gente. Maldita sea, ¿por qué es tan difícil? ¿Y por qué rayos no puedo olvidarme de todo y mandarlo al carajo? Como siempre, la gente. Gente por aquí, gente por allá, gente que hace esto, gente que hace lo otro, gente complicada, gente impredecible, gente insoportable, gente molesta, gente repugnante. Gente quejumbrosa. Gente chillona soy yo, gente que no aguanta nada.
Como siempre, y otra vez lo de siempre. Otra vez le coeur, otra vez fâché, carajo. Y otra vez esto que se ha vuelto insoportable.
De nuevo la burbuja ha sido violentada, asaltada, y el mundo exterior ha entrado por todos los flancos. La guarida secreta se ha convertido en cabaret; debo encontrar una nueva. Debo buscar bien, debo encontrar una nueva. Debo ponerme los audífonos y buscar una nueva, y mejorarla. Debo emplear todas y cada una de las estrategias aprendidas durante... ¿2 años? ¿3? Y debo pensar en algunas nuevas y más seguras, más duraderas, más efectivas. Habrá costos: ahora serán menos quienes puedan hallarme. Pero estoy dispuesto a pagarlos, qué diablos. Estoy dispuesto a pagar con gente la nueva guarida, qué más da.
E incluso si tuviera que sacrificar a todos lo haría con tal de hallar una nueva y segura e impenetrable guarida secreta. Pagaría eso y mucho más con tal de hallar un maldito espacio en el cual sufrir y retorcerme de dolor en soledad y por ella. Y no es que el aislamiento tenga efectos sedantes para mí, o que el simple hecho de retirarme elimine sus causas, sino que al enfrentarlo solo el orgullo queda intacto.

March 10, 2010

Pinche ciudad, pinches obras, pinche metro de mierda.
Pinches materias estúpidas, pinches tareas sin sentido.
Estoy hasta la madre de gastar mi tiempo y energía leyendo y haciendo idioteces, y de malviajarme porque el pinche tráfico me quita parte de ese tiempo destinado a las pendejadas escolares.
Qué ganas de mandar todo al carajo, de largarme de éste puto lugar de una vez y para siempre.

February 22, 2010

Había olvidado cuánto puedo llegar a odiarte, pinche ciudad de mierda...

February 06, 2010

Ojos asombrosos

A 700 metros bajo el mar habita el Macropinna microstoma, también conocido como pez ojos de barril. Aunque fue descrito en 1939, no fue fotografiado en su hábitat natural hasta el año 2004, usando submarinos operados por control remoto. Bruce Robinson y Kim Reisenbichler, del Instituto de Investigaciones del Acuario de Monterey Bay, en California, han descubierto cosas interesantes sobre el organismo y las costumbres de este extraño pez.
Resulta que la cabeza del Macropinna microstoma es un domo trasparente dentro del cual están alojados los enormes ojos tubulares del animal. Estos ojos pueden apuntar hacia arriba mientras el pez se encuentra en posición horizontal. Al parecer, el pez acecha a sus presas (peces pequeños y medusas) desde abajo. Cuando llega el momento de atacar, coloca el cuerpo en posición vertical y gira los ojos hacia el frente, a fin de mantener a su presa en la mira.
Éste podría parecer un hallazgo de poca importancia, pero pone de manifiesto que la naturaleza sigue siendo un campo lleno de sorpresas.



  • Baroja, J. L. (2010) Ojos asombrosos. ¿Cómo ves? 135: 34.


Fuente

February 02, 2010

Agent P

He's a semi-aquatic egg-laying mammal of action
he's a furry little flatfoot who'll never flinch from a fray
he's got more than just mad skill
he's got a beaver tail and a bill
and the women swoon whenever they hear him say: 'Grrr'

You can call him Agent P

January 04, 2010

Reed's poem

I love you
You love me
Going down the sugar tree

Both go down the sugar tree
And see lots of bees

Playing, playing

But the bees'll not sting
'Cause you love me