No puedo escribir.
Ya no hay muchas certezas a las que valga la pena dedicar algunas líneas.
No sé gran cosa.
Puedo caminar.
Me gusta caminar.
Todavía no hay certezas que valgan la pena.
Y las únicas que se asoman próximamente probables amenazan con retratar mi vida como un cubo de 30 por 30 por 30 (aprox.) dentro del cual una rata blanca palanquea.
Necesito dormir.
No comments:
Post a Comment