March 20, 2010

Sobre la gente

Nada del otro mundo, sólo la gente. Maldita sea, ¿por qué es tan difícil? ¿Y por qué rayos no puedo olvidarme de todo y mandarlo al carajo? Como siempre, la gente. Gente por aquí, gente por allá, gente que hace esto, gente que hace lo otro, gente complicada, gente impredecible, gente insoportable, gente molesta, gente repugnante. Gente quejumbrosa. Gente chillona soy yo, gente que no aguanta nada.
Como siempre, y otra vez lo de siempre. Otra vez le coeur, otra vez fâché, carajo. Y otra vez esto que se ha vuelto insoportable.
De nuevo la burbuja ha sido violentada, asaltada, y el mundo exterior ha entrado por todos los flancos. La guarida secreta se ha convertido en cabaret; debo encontrar una nueva. Debo buscar bien, debo encontrar una nueva. Debo ponerme los audífonos y buscar una nueva, y mejorarla. Debo emplear todas y cada una de las estrategias aprendidas durante... ¿2 años? ¿3? Y debo pensar en algunas nuevas y más seguras, más duraderas, más efectivas. Habrá costos: ahora serán menos quienes puedan hallarme. Pero estoy dispuesto a pagarlos, qué diablos. Estoy dispuesto a pagar con gente la nueva guarida, qué más da.
E incluso si tuviera que sacrificar a todos lo haría con tal de hallar una nueva y segura e impenetrable guarida secreta. Pagaría eso y mucho más con tal de hallar un maldito espacio en el cual sufrir y retorcerme de dolor en soledad y por ella. Y no es que el aislamiento tenga efectos sedantes para mí, o que el simple hecho de retirarme elimine sus causas, sino que al enfrentarlo solo el orgullo queda intacto.

1 comment:

Rub said...

Tu eres el que no aguanta nada. Eres una bola de queso. Cheesie ball.