Sigo sin poder entender por qué desde hace un tiempo para acá me da por escribirte y describirte con odio. Con coraje. Con saña, buscando hacer daño. Lo que me queda claro es que los escritos sirven para drenar la bilis y nada más, porque no construyen, porque sólo sirven para destruir.
Quizá se deba a lo que coloquialmente llamo "madurez prematura" y al orgullo incisivo con el que te adornas cada vez que la oportunidad te permite mencionar que te encuentras en ella. Desde un tiempo para acá, tales oportunidades han sido muchas, han sido frecuentes, y han sido molestas. Porque por más esfuerzo que ponga en apreciar el tuyo es inevitable pensar que te encuentras atascado en un callejón sin salida con el agua al cuello y balanceándote sobre la cuerda floja, asustado e indefenso, perdido. Pero orgulloso. Orgulloso de haberte metido en todo esto porque todo está fantástico y el asunto te ha hecho madurar, te ha convertido en un hombre de mundo, te ha vuelto un sabio, un viejo lobo de mar que las sabe de todas a todas y que no siente molestia ni modestia alguna al compartir uno o dos secretos y trucos a sus amigos infantes, inocentes e ignorantes. Orgulloso de ser lo que eres porque es mucho aunque sea poco.
Me pregunto quién de los dos es más ingenuo. Me pregunto si ambos nos engañamos solos. Me pregunto dónde irá a parar todo esto. Y todas son preguntas retóricas porque ya no me preocupa demasiado, o al menos no como antes, cuando todo se veía más grave y hasta pensaba en maneras de sacarte del hoyo. No como antes, porque antes nada te subía tan arriba en la cabeza y eras un poco más sensato, eras un poco más humilde y tal vez yo era un poco más tolerante. ¿Pero ahora? Ahora pienso que te has ganado lo que tienes y que mereces estar justo en el lugar que ocupas.
Si existe, espero que la caída no sea demasiado grande porque aún existe el afecto que los escritos ocultan, pero creo que no puede no serlo: tú solo te encargas de escalar más alto en la pirámide de palillos y hasta te das el lujo de mordisquear uno o dos mientras usas palabras rebuscadas pero las usas mal. Cuidado amigo: puede que topes con alguien que conozca su significado y que no sienta culpa al emplearlo para hacer público el ridículo.
No comments:
Post a Comment